sábado, 25 de enero de 2014

Modelo ecológico


Modelo ecológico por Urie Bronfenbrenner
Fuente: OMS, (2003).
El centro de estudio o de interés para este modelo es el individuo. Toda su historia y características propias tienen gran relevancia en su desarrollo y comportamiento. Desde esta óptica el contexto en el cual vive y se desarrolla el individuo incluye factores situados a diversos niveles, más o menos cercanos y que ejercen influencias directas y/o indirectas.
El microsistema constituye el nivel más inmediato en el que se desarrolla el individuo, usualmente la familia y las relaciones que se generan en este. El mesosistema comprende las interrelaciones de dos o más entornos en los que la persona en desarrollo participa activamente visto en plena en la comunidad donde el ser humano convive. Por último, el macrosistema lo configuran la cultura y la subcultura en la cual se desenvuelve la persona y todos los individuos de su sociedad.
Metodología de la investigación
Al tratarse de una investigación social, se decidió manejar un método mixto. Esto implicó la aplicación de un diseño cualitativo y cuantitativo de forma secuencial e independiente. Es decir, se inició con una fase cualitativa, esta sirvió de base para diseñar la fase cuantitativa para
Ø  Sociedad
Ø  Comunidad
Ø  Relación
Individuo luego terminar con otra fase cualitativa. Los datos obtenidos de estas fases se complementan y así se llegó a las conclusiones y a la construcción de la propuesta.
El objetivo de fase cualitativa es analizar de manera conjunta el problema de la investigación desde la visión y percepción de los sujetos de la investigación y con base en ello; diseñar la fase cuantitativa, sirviendo este último estudio como método de triangulación de la investigación.
Se aplicó el diseño de investigación-acción; puesto que, interesaba la reflexión sobre el problema y avanzar por aproximación sucesiva en la comprensión del fenómeno de la violencia a partir de la perspectiva de los actores fundamentales.
La fase cualitativa se desarrolló en 06 centros educativos, y para esta se organizaron tres momentos de reflexión-acción. En el marco de la fase cuantitativa, la técnica de recolección de información fueron tres cuestionarios sobre percepción de violencia en el ámbito escolar, convivencia, estilos de solución de conflicto, y clima organizacional aplicado a estudiantes, docentes y directores/directoras de los centros de estudio.
Como resultado del proceso de reflexión- acción, se trabajó con 06 centros educativos interesados en seguir el proceso hasta el final. Como muestra se seleccionó dos secciones por cada nivel educativo, desde el segundo ciclo de educación básica hasta la educación secundaria. Siguiendo el Modelo Ecológico, se aplicó un cuestionario a todos los docentes de esas mismas secciones, así como al director de la institución. De esta manera la población estuvo conformada por 572 estudiantes, siete directores de los centros educativos y 100 docentes, se trabajó con la totalidad de ellos.
Las técnicas de recolección de información empleadas consistieron en tres momentos de reflexión-acción, correspondientes a la fase cualitativa, y la aplicación de tres cuestionarios sobre percepción de violencia en el ámbito escolar, convivencia, estilos de solución de conflicto y clima organizacional aplicado a estudiantes, docentes y directores de los centros de estudio, como parte de la fase cuantitativa.
Para el análisis de datos se empleó la escala Alfa de Cronbach, coeficiente que sirve para medir la fiabilidad de una escala de medida, y la escala de Chi Cuadrado, prueba que mide la independencia o relación de dos variables entre sí.  
Análisis de resultados
En general hay una alta percepción de la violencia, la convivencia en el centro educativo se ha ido deteriorando, y las sanciones adoptadas han sido poco efectivas; no obstante cabe destacar que en una institución educativa, la mayoría de los docentes estiman que la violencia en su institución y comunidad es baja y que las medidas adoptadas han sido adecuadas, por lo que los niveles de convivencia han mejorado.
Los 05 centros educativos restantes, sus docentes perciben un alto nivel de violencia, a pesar que es poca la diferencia entre quienes perciben altos niveles y bajos niveles de violencia, la gran mayoría (70,2%) estima que el nivel de convivencia se ha deteriorado, pese a que casi el (67%) opina de las sanciones y medidas adoptadas por la institución han sido las correctas.
El clima organizacional, es un elemento clave en la configuración de la convivencia escolar, por ello, no puede olvidarse en el análisis de la violencia. Investigaciones previas como las de Tuvilla (2004); Johnson y Johnson (1999) y Ortega (1997) han demostrado consistentemente como factor protector o como factor de riesgo al clima organizacional. A los docentes se les realizó tres preguntas, la primera de ellas es general, siendo una pregunta sobre la relevancia del clima con la situación de violencia, acto seguido se ejecutó dos preguntas sobre esta variable en su institución, una de ellas como factor de riesgo, y la otra como factor de protección.
De acuerdo con los resultados, el 63% de los docentes consultados estiman que el clima organizacional es muy relevante como factor de riesgo o protección de los hechos de violencia. Como se observa los datos del Chi cuadrado son significativos: X². Lo que indica la relación del clima organizacional con los hechos de violencia en la institución.
La valoración que hacen del clima organizacional de su centro educativo es también, consistente con los resultados anteriores. Para realizar el análisis se sumaron las alternativas de “a menudo” con la de “siempre”, para formar una nueva variable de “sí lo considera factor de riesgo”. De esta manera, los resultados indican que el clima es considerado como factor de riesgo por un significativo porcentaje de docentes una institución (primera)(48%) y segunda  (44,4%).
Para la variable: el clima como factor protector o que minimiza los hechos de violencia, se sumaron las variables de “nunca” con la de “pocas veces”, para formar una nueva “no lo minimiza”, para relacionarlo con la pregunta anterior. Así, los resultados son consistentes, en la primera institución, el (47,4%) no considera que lo minimice y en esa misma dirección la segunda institución con un (44,4%). Llama la atención que una importante mayoría (58,8%) de los docentes de la tercera institución  atribuyen al clima organizacional la contención a los hechos de violencia en la institución, de la misma manera lo estima la 4ta institución con un (75%) de docentes.
Queda claro que el clima representa un papel de gran importancia como factor de riesgo y/o protección frente a los hechos de violencia en las instituciones. A partir de estos resultados es donde se debe preparar a la comunidad educativa para dar énfasis en el aspecto protector, ya que si los docentes, alumnos y demás actores del proceso educativo sienten una alta identificación con el centro, será más fácil la colaboración para afrontar las situaciones de violencia en las instituciones.

También, a partir de este hecho crear un plan institucional de contención de la violencia que realmente sea acorde a la realidad de cada comunidad para lograr mayor efectividad, en donde participen docentes y alumnos de manera activa durante el proceso.
Las Instituciones Educativas como organización, son espacios de convivencia caracterizados por las interrelaciones entre sus miembros, reguladas por normas básicas de organización y funcionamientos (Tuvilla, 2004). El clima institucional, es un elemento clave en la configuración de la convivencia escolar, por ello, no puede olvidarse en el análisis de la violencia, la micropolítica de las Instituciones educativas, ya que como sostiene Ball (1989), son territorios donde la influencia interpersonal, el compromiso y las negociaciones entre bastidores llegan a ser tan importantes como los procesos formales.
La gran mayoría de los niños, niñas y adolescentes consultados viven con su madre (77,36%) y hermanos (51,62 %). Con el padre la cantidad es apenas del (26,54%). Lo anterior configura un tipo de familia predominantemente uniparental con presencia de otros familiares. Es importante mencionar, la presencia de padrastros y madrastras (25%) y un (21%), respectivamente.



A manera de síntesis, se puede afirmar que, desde el punto de vista del estudiante y en el marco de análisis del modelo ecológico, una cuarta parte de los estudiantes de las
Dimensión
Instituciones participantes del estudio se encuentran en situación de alta vulnerabilidad, en tanto ni su grupo familiar, ni la escuela le representa un factor de protección y contención.

Normalmente en la cultura de una organización existen estilos predominantes en el abordaje de los conflictos, líneas de solución habituales a los mismos, y un contexto de mayor o menor regulación formal de las decisiones que afectan a la convivencia. El estilo de resolución de conflicto está vinculado al clima organizacional y este como factor protector o facilitador de los hechos de violencia en los centros educativos, de ahí la importancia de conocer los estilos del personal directivo a cargo de las instituciones en estudio.
El instrumento de evaluación de la modalidad de conflictos ha sido diseñado para evaluar el comportamiento de un individuo en situaciones de conflicto.



Estilos de resolución de conflictos de directores de centros estudiados Nivel
Asertividad
(individuo trata de satisfacer sus necesidades e intereses)
Cooperatividad
(individuo intenta satisfacer los intereses y necesidades de otras personas)
Alto
Competitividad
Acomodarse
(Directores 1, 2 y 6)
Colaboración
Medio
Compromiso (Directores 3, 4 y 7 )
Bajo
Acomodarse
Competitividad
Evitación
(Director 5)

Marco teórico



1.    Clima institucional y las organizaciones educativas.

El clima institucional es definido como el conjunto de interacciones y transacciones que se generan en la tarea educativa en una situación espacio-temporal. El clima tiene un carácter global y es determinado por elementos de naturaleza diversa como los espacios arquitectónicos, estructura física, equipamiento, características personales de los integrantes de la comunidad educativa, sistema de relaciones establecido, sistema de valores de distintos grupos entre otros factores, el clima institucional tiene un carácter dinámico e interactivo y es susceptible de modificación (Arias, 2009).
Para analizar los factores que se manifiestan relacionados con la violencia escolar, es preciso estudiar la institución educativa en sí misma. Lo anterior, porque la violencia escolar es más vivencial a lo interno de los centros educativos por ser el contexto donde se desarrollan y convergen los educandos. Así, es preciso dedicar espacios para la definición de esta.
Un elemento clave en la configuración de la convivencia escolar es el clima institucional, por ello, no puede olvidarse en el análisis de la violencia. La micropolítica de los centros educativos, como sostiene Ball (1989), son territorios donde la influencia interpersonal, el compromiso y las negociaciones entre bastidores llegan a ser tan importantes como los procesos formales.
La mayoría de los autores mencionados consideran que un buen clima escolar se caracteriza por lo positivo de las relaciones interpersonales, por un sistema de reglas y normas claras y coherentes en su aplicación y por un nivel bajo de victimización, intimidación o maltrato, pero un centro educativo que ignora e implícitamente permite los comportamientos violentos es un centro en el cual su rasgo esencial es la competitividad y el individualismo que provocan un clima de violencia institucional al no saber prevenir y resolver los conflictos de manera pacífica (Johnson y Johnson, 1999).
Viñas y Domenech (2001), indican que hay seis diferentes climas en una organización y que estos dependen de las prácticas organizativas existentes. De esta manera proponen, los siguientes:
1.            Clima relacional: hace referencia al ambiente que reina en las relaciones entre los distintos miembros de la comunidad educativa en su dimensión socioafectiva, dependiendo de la bondad de los contactos interpersonales, del respeto entre todos los miembros de la comunidad educativa y del apoyo mutuo prestado (comunicación).
2.            Clima educativo positivo: procesos de enseñanza y aprendizaje, actividad del profesorado, integración entre el alumnado y programa de estudios. Afirman los autores, que está probada la influencia de los aspectos organizativos de los centros “sobre todo cuando se desarrolla en su interior de manera que el clima educativo definido explícitamente en todo proyecto curricular, como proyecto colectivo, no es ajeno a las coordinadas organizativas en las que este se desarrolla”.
3. La organización interviene, como elemento mediador entre la enseñanza y el aprendizaje, de manera que determina cualquier acción que se realice en ese ámbito
4. Clima de seguridad: remite al orden y a la tranquilidad necesarios para que se produzca en las mejores condiciones, el proceso de enseñanza-aprendizaje, favoreciendo los buenos sentimientos y la confianza entre todos y procurando reducir los factores de riesgo que conducen a la victimización, el maltrato o la vulneración de los derechos más elementales.
5. Clima de justicia: reglas y normas básicas de convivencia y de disciplina escolar. Un clima escolar justo es aquel en que se reconoce la legitimidad y equidad de las reglas, aplicadas sin discriminación y sin arbitrariedad, valorándose el mérito de cada cual, así como su dignidad personal.
6. Clima de pertenencia: es aquel que permite la cohesión de los grupos y favorece los lazos estables de los miembros de la comunidad educativa, especialmente del alumnado, con el centro educativo. El clima de pertenencia está relacionado especialmente con el grado y calidad de cohesión interna de un centro educativo y con la capacidad que este tiene para implicar a todos sus miembros de manera responsable en un proyecto educativo previamente acordado. (p. 33)

Por su parte, Janosz (1998) propone que el estudio de las prácticas del clima institucional es relevante en el análisis de la violencia en centros educativos y se deben integrar como práctica lo siguiente: reglamento escolar, resultados académicos, calidad y los tiempos dedicados a la enseñanza; actividades escolares y extraescolares, participación de la familia, liderazgo y estilo de la gestión directiva. Además, Janosz (1998) considera que estas prácticas educativas están determinadas por los siguientes elementos:
ü  Comportamiento esperado en el cumplimiento de las normas de convivencia.
ü  La organización física del aula.
ü  Las habilidades comunicativas del profesorado.
ü  El tipo de intervención del profesorado ante el comportamiento del alumnado.
ü  La comprensión del modo de adaptación emocional y social del alumno.
ü  La autonomía del alumno.  

Violencia, conflictos y dimensiones.

En la presente investigación, se considera de relevancia la definición de la violencia que ofrece el Fondo de las Naciones Unidas para la UNICEF (2006, p.6) al ser considerada como " (…) un fenómeno que ejerce alguien sobre otro (s) coartando su libertad; es una acción donde se somete intencionalmente al maltrato a los demás". La violencia se manifiesta de diferentes categorías y es por esta razón que ofrece diversas acepciones. Dentro de estas se encuentra la violencia física y emocional. Este tipo de violencia se realiza desde las personas adultas con la intención de disciplinar, para corregir o cambiar una conducta no deseable y sustituirla por conductas socialmente aceptables y que las personas adultas consideran importantes para el desarrollo de la niñez y la adolescencia. Es el uso de la fuerza causando dolor físico o emocional a la persona agredida.



Ortega (1997) propone tres variables a estudiar en el comportamiento violento en las escuelas:
1. Dimensión evolutiva: relacionada con el proceso de desarrollo sociomoral y emocional de estudiantes.
2. Dimensión psicosocial: tipo de relaciones con sus iguales en el proceso de socialización que afecta a los aspectos socioafectivos de las relaciones interpersonales dentro de las comunidades y grupos de pertenencia o vínculo y en procesos de convivencia que ofrece el medio escolar.
3. Dimensión educativa: estilos de enseñanza, los modelos de disciplina escolar, los sistemas de comunicación y de organización.
La violencia presenta formas variadas de manifestaciones, cada una obedece a una en particular, pero al final el resultado repercute en el mismo. Los conflictos son introductorios para lo que serán las formas de violencia. Dicho de otra manera, se puede afirmar que los actos de violencia tienen como punto de origen los conflictos. Los conflictos son muy diversos, y se pueden presentar por razones muy variadas. Sin embargo, lo que sí resulta homogéneo a la hora de estudiar los conflictos es que, el trato no apropiado de los enfrentamientos repercute de manera directa en un acto de violencia.
El conflicto es considerado por Thomas, citado por Robbins (2004, p. 395) como "un proceso que comienza cuando una parte percibe que otra afectó o va a afectar algo que le interesa". A su vez, existe una gama extensa de conflictos que tienen las personas en las organizaciones dentro de los que se destacan la incompatibilidad de metas, diferencias en la interpretación de los hechos, desacuerdos sobre las expectativas de comportamiento que van desde los actos descarados y violentos hasta las formas más sutiles de desacuerdo.
Con respecto de las razones por las que se originan los conflictos se presentan variadas razones, por ejemplo las ofrecidas por la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano (2003), quienes exponen como razones originadoras de conflictos las siguientes:
 .          Falta de interés (evasión).
 .          Adopción de conductas inaceptables (discriminación, intolerancia, falta de respeto).
 .          Información equivocada (rumores).
 .          Desinformación.
 .          Información inexacta (incompleta, contradictoria, compleja, perturbadora, mala interpretación).
 .          Rencores personales.
 .          Enojo (sentimientos negativos). (p. 91)

Factores relacionados con la violencia escolar desde el punto de vista de la teoría ecológica.
La violencia es un fenómeno complejo, multicausal y multifactorial, esta condición exige que su abordaje se dé bajo los más óptimos estándares de estudio. Por lo que se considera adecuada la teoría ecológica (específicamente del modelo ecológico) como guía para el estudio del fenómeno de la violencia.
Hace unas décadas, el psicólogo estadounidense Bronfenbrenner, citado por Frías-Armenta (2006, p.35) mantenía que "la mayor parte de la psicología evolutiva de la época hacía referencia a la conducta extraña de los niños en situaciones extrañas con adultos extraños". Por su parte, Lewin, citado Frías-Armenta (2006) fue uno de los pioneros que mantuvo que la hora de estudiar los conflictos es que, el trato no apropiado de los enfrentamientos repercute de manera directa en un acto de violencia.
El conflicto es considerado por Thomas, citado por Robbins (2004, p. 395) como "un proceso que comienza cuando una parte percibe que otra afectó o va a afectar algo que le interesa". A su vez, existe una gama extensa de conflictos que tienen las personas en las organizaciones dentro de los que se destacan la incompatibilidad de metas, diferencias en la interpretación de los hechos, desacuerdos sobre las expectativas de comportamiento que van desde los actos descarados y violentos hasta las formas más sutiles de desacuerdo.
Con respecto de las razones por las que se originan los conflictos se presentan variadas razones, por ejemplo las ofrecidas por la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano (2003), quienes exponen como razones originadoras de conflictos las siguientes:
 .          Falta de interés (evasión).
 .          Adopción de conductas inaceptables (discriminación, intolerancia, falta de respeto).
 .          Información equivocada (rumores).
 .          Desinformación.
 .          Información inexacta (incompleta, contradictoria, compleja, perturbadora, mala interpretación).
 .          Rencores personales.
 .          Enojo (sentimientos negativos).

Factores relacionados con la violencia escolar desde el punto de vista de la teoría ecológica.
La violencia es un fenómeno complejo, multicausal y multifactorial, esta condición exige que su abordaje se dé bajo los más óptimos estándares de estudio. Por lo que se considera adecuada la teoría ecológica (específicamente del modelo ecológico) como guía para el estudio del fenómeno de la violencia.
Hace unas décadas, el psicólogo estadounidense Bronfenbrenner, citado por Frías-Armenta (2006, p.35) mantenía que "la mayor parte de la psicología evolutiva de la época hacía referencia a la conducta extraña de los niños en situaciones extrañas con adultos extraños". Por su parte, Lewin, citado Frías-Armenta (2006) fue uno de los pioneros que mantuvo que la hora de estudiar los conflictos es que, el trato no apropiado de los enfrentamientos repercute de manera directa en un acto de violencia.
El conflicto es considerado por Thomas, citado por Robbins (2004, p. 395) como "un proceso que comienza cuando una parte percibe que otra afectó o va a afectar algo que le interesa". A su vez, existe una gama extensa de conflictos que tienen las personas en las organizaciones dentro de los que se destacan la incompatibilidad de metas, diferencias en la interpretación de los hechos, desacuerdos sobre las expectativas de comportamiento que van desde los actos descarados y violentos hasta las formas más sutiles de desacuerdo.
Con respecto de las razones por las que se originan los conflictos se presentan variadas razones, por ejemplo las ofrecidas por la Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano (2003), quienes exponen como razones originadoras de conflictos las siguientes:
�.                      Falta de interés (evasión).
�.                      Adopción de conductas inaceptables (discriminación, intolerancia, falta de respeto).
�.                      Información equivocada (rumores).
�.                      Desinformación.
�.                      Información inexacta (incompleta, contradictoria, compleja, perturbadora, mala interpretación).
�.                      Rencores personales.
�.                      Enojo (sentimientos negativos). (p. 91)

Factores relacionados con la violencia escolar desde el punto de vista de la teoría ecológica.

La violencia es un fenómeno complejo, multicausal y multifactorial, esta condición exige que su abordaje se dé bajo los más óptimos estándares de estudio. Por lo que se considera adecuada la teoría ecológica (específicamente del modelo ecológico) como guía para el estudio del fenómeno de la violencia.
Hace unas décadas, el psicólogo estadounidense Bronfenbrenner, citado por Frías-Armenta (2006, p.35) mantenía que "la mayor parte de la psicología evolutiva de la época hacía referencia a la conducta extraña de los niños en situaciones extrañas con adultos extraños". Por su parte, Lewin, citado Frías-Armenta (2006) fue uno de los pioneros que mantuvo que la conducta surge en función del intercambio de la persona. Lo que afirma los postulados de Bronfenbrenner de tener en cuenta que el ambiente “ecológico” se circunscribe al sujeto, esta situación llevó a Bronfenbrenner, citado por Frías-Armenta (2006) a considerar que:
 (…) el desarrollo humano como una progresiva acomodación entre un ser humano activo y sus entornos inmediatos (también cambiantes). Pero este proceso, además, se ve influenciado por las relaciones que se establecen entre estos entornos y por contextos de mayor alcance en los que están incluidos esos entornos. (p. 48)
De esta forma el autor propone una perspectiva ecológica del desarrollo de la conducta humana. Esta expectativa manifiesta que el ambiente ecológico es una escala estructural que se constituye por varios niveles de orden individual, microsistema, mesosistema y macrosistema. Estos distintos ambientes definidos en el modelo ecológico son a su vez sistemas, funcionando como tales, en los cuales el ser humano es un elemento más. Dentro de estos sistemas, los aspectos físicos entendidos como vivienda, configuración de un barrio, ruido, son también elementos en interacción que han de ser considerados en la valoración e intervención comunitaria.

Por su parte, los modelos ecosistémicos describen los procesos adaptativos e inadaptativos de las personas y los factores situacionales e individuales que median en esos procesos. La aportación de Dohrenwend, citado por Villalba (2003), se aproxima a una comprensión con visión ecosistémica de los procesos relacionados con la inadaptación. Al respecto, se elaboró un modelo conceptual de inadaptación que se apoya en el concepto de tensión psicológica, y no necesariamente psicopatológica, frente a acontecimientos vitales estresantes. Además, consideró el crecimiento psicológico como un posible resultado ante la respuesta al estrés. Para una mayor comprensión del modelo ecológico empleado como sustento teórico en la presente investigación, se ilustra en la Figura 1 cada uno de sus niveles, que son los factores y contextos determinantes en la investigación propuesta, el cual incluye la multiplicidad de los factores que podría asociarse al origen a la violencia. Cabe mencionar que, por la relevancia del modelo ecológico y por la facilidad que aporta para el estudio desde diferentes fenómenos, presenta la particularidad y la oportunidad de ser empleado para el análisis de cualquier evento asociado a la temática. Lo único que se debe tener en cuenta es que para poder hacerlo efectivo, se debe ajustar al contexto del fenómeno en estudio. Por lo demás, la funcionalidad y practicidad del modelo queda en evidencia una vez que es puesto en marcha.  

Objetivo General - Objetivo Especifico

Objetivos generales.
1.    Analizar desde la gestión educativa el clima institucional como generador de contextos de protección y riesgo frente a las manifestaciones de violencia en los centros educativos
2.    Proponer de manera participativa líneas de acción para el fortalecimiento de competencias institucionales para prevenir y afrontar la violencia en las instituciones educativas

Objetivos específicos.
1.1 Examinar el rol de las estructuras institucionales en la resolución de conflictos y en las formas de abordaje de las situaciones o hechos de violencia en los centros educativos participantes.
1.2 Caracterizar las prácticas organizacionales de las instituciones educativas participantes desde el modelo ecológico.
1.3 Comprender las percepciones sobre conflicto y violencia que tienen los diferentes actores de la comunidad educativa.
1.4 Analizar el currículo oculto institucional como factor de riesgo o prevención de la violencia en los centros educativos.

1.5 Identificar necesidades de las instituciones educativas para fortalecer su capacidad de respuesta al fenómeno de la violencia. 

Introducción



Los sistemas educativos se enfrentan a una serie de desafíos, según sus contextos y las necesidades de la sociedad en la cual están inmersos. Dentro de estos desafíos se encuentran factores de índole académico, social, cultural, económico que inciden en la gestión de las organizaciones educativas. Problemas de deserción, repitencia, calidad docente, infraestructura, rendimiento académico, conflictos y violencia estudiantil son unos de los retos a los que se enfrenta la administración de la educación.
La violencia se caracteriza por su complejidad; así como por la multitud de sus rasgos constitutivos, que a criterio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en su Informe Mundial sobre la Violencia (2002) la define como:

El uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que provoque o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daño psicológico, trastornos del desarrollo o privaciones.
El informe de la OMS (2002) propone el Modelo Ecológico como herramienta de examen de las causas de la violencia y como enfoque de prevención. Este modelo se caracteriza por explorar la relación entre los factores individuales y contextuales y considera la violencia el producto de muchos niveles de influencia sobre el comportamiento social, comunitario, relacional e individual. Además, examina los contextos de la comunidad en los que se inscriben las relaciones sociales, la escuela, el lugar de trabajo y el vecindario, y busca identificar las características de cómo se asocian las víctimas con sus agresores, ya que esto favorece la violencia más que otros factores. Precisamente este es un campo en el que asume importancia la administración de la educación en las organizaciones educativas.
Recientes estudios exponen la necesidad de realizar abordajes integrales del fenómeno, que incorporen: el factor institucional, la cultura institucional, el currículo, los espacios de comunicación, el diálogo, y el liderazgo de los directores y directoras de los centros educativos, los elementos de mayor peso al respecto.
Según, Arias (2009), algunas de las manifestaciones de violencia tienen su origen en la familia, en la comunidad, en la imitación de patrones de conducta y en la influencia de los medios de información de masas. Además, estos comportamientos son potenciados por el modelo curricular vigente, lo que genera resistencia a las normas institucionales.
Una línea consistente de investigación en el campo de la educación, se ha dirigido a estudiar las condiciones de riesgo y de protección que influyen sobre la violencia dado que las variables que intervienen son múltiples y complejas. Al considerar estas orientaciones, es posible deducir que una gestión de la educación efectiva, así como la generación de un clima escolar que se caracterice por una convivencia saludable y la satisfacción de sus miembros, es un campo de acción relevante para directores y directoras de la educación y el equipo directivo, ya que una convivencia escolar saludable; considerada como una construcción colectiva, histórica y dinámica, permite a sus miembros un desarrollo afectivo.
Este debe ser un tema que se aborde en forma preventiva, con el fin de evitar el posible tránsito hacia escenarios en donde, por falta de una gestión eficiente, se instalen como prácticas habituales las formas de resolución violentas de los conflictos entre los miembros de la comunidad educativa. Surge, por tanto, la pregunta ¿Cuál es la incidencia que posee el rol de las estructuras directivas en la resolución de conflictos y en las formas de abordaje de las situaciones o hechos de violencia?
Desde esta perspectiva se justifica profundizar en el estudio de este fenómeno de una manera integral, teniendo como centro el clima institucional y las prácticas educativas como eje articulador del entramado socio educativo, y su propia comunidad. El estudio del clima institucional, en tanto que es una construcción social asociada al tema de violencia, requiere considerar las percepciones de los diferentes sectores que integran la comunidad educativa.

Se propone por ello un estudio donde se utilice el modelo ecológico, que es el recomendado para este tipo de investigaciones y abordajes, además de adoptar la metodología de investigación acción participativa para que todas las personas de la comunidad puedan expresarse, manifestarse, reflexionar y aportar al tema, para lo cual se plantearon los siguientes objetivos.