Los sistemas educativos se
enfrentan a una serie de desafíos, según sus contextos y las necesidades de la
sociedad en la cual están inmersos. Dentro de estos desafíos se encuentran
factores de índole académico, social, cultural, económico que inciden en la
gestión de las organizaciones educativas. Problemas de deserción, repitencia,
calidad docente, infraestructura, rendimiento académico, conflictos y violencia
estudiantil son unos de los retos a los que se enfrenta la administración de la
educación.
La violencia se
caracteriza por su complejidad; así como por la multitud de sus rasgos
constitutivos, que a criterio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en
su Informe Mundial sobre la Violencia (2002) la define como:
El uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado
de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad,
que provoque o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daño
psicológico, trastornos del desarrollo o privaciones.
El informe de la OMS
(2002) propone el Modelo Ecológico como herramienta de examen de las causas de
la violencia y como enfoque de prevención. Este modelo se caracteriza por
explorar la relación entre los factores individuales y contextuales y considera
la violencia el producto de muchos niveles de influencia sobre el comportamiento
social, comunitario, relacional e individual. Además, examina los contextos de
la comunidad en los que se inscriben las relaciones sociales, la escuela, el
lugar de trabajo y el vecindario, y busca identificar las características de
cómo se asocian las víctimas con sus agresores, ya que esto favorece la
violencia más que otros factores. Precisamente este es un campo en el que asume
importancia la administración de la educación en las organizaciones educativas.
Recientes estudios exponen
la necesidad de realizar abordajes integrales del fenómeno, que incorporen: el
factor institucional, la cultura institucional, el currículo, los espacios de
comunicación, el diálogo, y el liderazgo de los directores y directoras de los
centros educativos, los elementos de mayor peso al respecto.
Según, Arias (2009),
algunas de las manifestaciones de violencia tienen su origen en la familia, en
la comunidad, en la imitación de patrones de conducta y en la influencia de los
medios de información de masas. Además, estos comportamientos son potenciados
por el modelo curricular vigente, lo que genera resistencia a las normas
institucionales.
Una línea consistente de
investigación en el campo de la educación, se ha dirigido a estudiar las
condiciones de riesgo y de protección que influyen sobre la violencia dado que
las variables que intervienen son múltiples y complejas. Al considerar estas
orientaciones, es posible deducir que una gestión de la educación efectiva, así
como la generación de un clima escolar que se caracterice por una convivencia
saludable y la satisfacción de sus miembros, es un campo de acción relevante
para directores y directoras de la educación y el equipo directivo, ya que una
convivencia escolar saludable; considerada como una construcción colectiva,
histórica y dinámica, permite a sus miembros un desarrollo afectivo.
Este debe ser un tema que
se aborde en forma preventiva, con el fin de evitar el posible tránsito hacia
escenarios en donde, por falta de una gestión eficiente, se instalen como
prácticas habituales las formas de resolución violentas de los conflictos entre
los miembros de la comunidad educativa. Surge, por tanto, la pregunta ¿Cuál es
la incidencia que posee el rol de las estructuras directivas en la resolución
de conflictos y en las formas de abordaje de las situaciones o hechos de
violencia?
Desde esta perspectiva se
justifica profundizar en el estudio de este fenómeno de una manera integral,
teniendo como centro el clima institucional y las prácticas educativas como eje
articulador del entramado socio educativo, y su propia comunidad. El estudio
del clima institucional, en tanto que es una construcción social asociada al
tema de violencia, requiere considerar las percepciones de los diferentes
sectores que integran la comunidad educativa.
Se propone por ello un
estudio donde se utilice el modelo ecológico, que es el recomendado para este
tipo de investigaciones y abordajes, además de adoptar la metodología de
investigación acción participativa para que todas las personas de la comunidad puedan
expresarse, manifestarse, reflexionar y aportar al tema, para lo cual se plantearon
los siguientes objetivos.
Es otra tarea de nosotros preocuparnos por mejorar las relaciones humanas, puesto que es base para lograr metas institucionales, Es muy acertado de su parte mencionar el tema.
ResponderBorrarEs otra tarea de nosotros preocuparnos por mejorar las relaciones humanas, puesto que es base para lograr metas institucionales, Es muy acertado de su parte mencionar el tema.
ResponderBorrarEs interesante el tema del clima institucional pues sólo trabajando desde la familia y la escuela para la existencia de una convivencia democrática y saludable se podría lograr un cambio de actitud para evitar la violencia y nuestro estudiantes aprendan saludablemente.
ResponderBorrarEl clima institucional es muy importante para el desenvolvimiento de la convivencia tanto entre docentes como entre los estudiantes sobre todo debe existir una convivencia saludable entre los agentes educativos para el buen desarrollo del aprendizaje.
ResponderBorrarEs necesario que en las instituciones exista buen clima institucional para el exito de la misma en todos los aspectos.
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